Acerca de…
¡Hola!
Soy Anna, y aquí te cuento un poco qué es lo que escribo y por qué.
Empecé en esto de las letras por lo mismo que empezamos los que hemos sido niños introvertidos y poco sociables: por volcar en un lugar íntimo y seguro los pensamientos y emociones que no nos atrevíamos a expresar en voz alta. Desde esa infancia, ya muy lejana, la escritura y la lectura han sido para mí refugio y terapia. Y lo siguen siendo.
Escribo para hacerme preguntas. Las importantes. Las incómodas. Las que no caben en titulares ni soportan eslóganes. Las que nacen cuando una se atreve a mirar la vida de frente, sin filtros, sin edulcorantes, sin correcciones políticas que anestesian el pensamiento.
Escribo desde la necesidad de explorar lo que de verdad nos define: los lazos familiares, las pérdidas que no se nombran, las culpas heredadas, las decisiones que no siempre tienen sentido, pero sí consecuencias. Mi escritura es directa, a veces cruda, pero profundamente empática. Busco conmover sin manipular, emocionar desde la honestidad, desde esa verdad que incomoda pero también libera.
Y escribo ficción contemporánea porque creo que las buenas historias no necesitan héroes ni escenarios exóticos. Están aquí mismo, en lo cotidiano, en las heridas invisibles, en los silencios. Mis personajes son personas como tú y como yo: mujeres y hombres vulnerables y contradictorios, que resisten como pueden, que aman mal o con miedo, que a veces callan lo que deberían decir.
La trama de El Invernadero, mi primera novela publicada, transcurre en un espacio que es mucho más que un escenario: es una metáfora. Como las orquídeas que crecen en ese entorno cuidado y cálido, algunas personas también encuentran allí su refugio, su posibilidad de prosperar y dar lo mejor de sí mismas, pese a todo.
Para esas personas «orquídea» escribo. Para quienes sienten, se cuestionan y se conmueven más. Para lectoras —y lectores— que no buscan únicamente distracción, sino sentirse reconocidos, que no soportan el disfraz, porque ya han aprendido a vivir con autenticidad. Que ya no necesitan aparentar nada, pero todavía quieren descubrirlo todo. Que no se conforman con lo que brilla, porque saben que la belleza suele estar en las grietas, en la fragilidad, en la dignidad de quien sobrevive, aunque no sepa muy bien cómo, en un mundo que siente hostil.
Esta web nace de con ese deseo: crear una comunidad con la que compartir historias que nos tocan, que acompañan. Una comunidad en la que el postureo no vale. Vale la conversación sincera, el pensamiento crítico y la sensibilidad —que no sensiblería— sin artificios.
Si te apetece ser parte de este grupo, bienvenid@: este es también tu invernadero.
Gracias, de corazón, por estar aquí.
Anna
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